Pretratamiento alcalino

En las calderas, así como la concentración de jugos en la industria alimentaria, las incrustaciones que se pueden formar nos son tan fácilmente solubles en ácidos como por ejemplo sulfato de calcio y oxalato de calcio.

En estos casos, los sedimentos se deben transformar en materia sólida soluble en ácido a través de químicos apropiados, donde se debe considerar que el grosor de las incrustaciones no puede superar 1 mm. La solución alcalina contiene carbonato de sodio, sosa cáustica así como el dispersante KEBOSOL PM y el activador KEBOSOL VD. Ambos componentes son absolutamente necesarios para que el proceso de limpieza sea satisfactorio.

Por ejemplo, la conversión de sulfato de calcio en carbonato de calcio está conectado con un cambio en el volumen de la estructura del cristal. Las tensiones que tienen lugar llevan a roturas y separaciones de las capas individuales. Este proceso se ve favorecido por las propiedades secuestrantes y dispersantes del KEBOSOL PM y lleva a la desintegración de las capas individuales. Las propiedades activas en la superficie del KEBOSOL VD soportan la penetración de la solución de limpieza en los interespacios capilares de tal forma que el área más grande está preparada para la reacción de conversión sulfato / carbonato. Sin embargo, este proceso consume mucho tiempo y energía. Se debe calcular un tiempo de exposición entre 12 – 24 horas a temperatura de ebullición para incrustaciones de 1 mm de grosor.

Después de drenar la solución de limpieza, se debe retirar el lodo mediante un fuerte aclarado. Si no, la consecuente acidificación requeriría mucho ácido innecesariamente.

Agentes de limpieza alcalinos

Los agentes de limpieza alcalinos tienen un valor de pH superior a 7. La combinación de surfactantes y soluciones cáusticas (bases, álcalis) proporciona una buena limpieza de las grasas y aceites saponificables, pero también del aceite negro, las proteínas y otras suciedades orgánicas.

Los detergentes alcalinos suaves, cuyo pH se sitúa entre 8.0 y 10.8 son preferidos en la mayoría de las aplicaciones frente a los detergentes de pH neutro. A muchos detergentes se les añade alcalinidad para mejorar su eficacia, lo cual puede realizarse de dos maneras distintas. En primer lugar, la alcalinidad puede contribuir de manera natural. La suciedad ácida es neutralizada y, por lo tanto, más fácil de eliminar. La suciedad orgánica como grasas/aceites y proteínas puede ser emulsionada o peptizada. Muchos detergentes alcalinos también suavizan el agua durante la operación de limpieza. En segundo lugar, aumenta la eficacia de otros componentes detergentes. Los detergentes alcalinos inhiben el crecimiento de microorganismos y los residuos químicos son fácilmente detectados con el uso de material proporcionado por los proveedores.

LIMPIEZA QUÍMICA EN LA INDUSTRIA (II)
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