La limpieza química de las diferentes partes de una planta es siempre necesaria cuando las superficies de transferencia de calor están contaminadas y en consecuencia el enfriamiento o calentamiento de un proceso se ve comprometido.

Estas partes son, por ejemplo, calderas, torres de refrigeración y conducciones de agua donde ocurren pérdidas de presión preocupantes.

La razón de esta contaminación puede ser la precipitación de sólidos suspendidos (excedentes de la solubilidad del producto), adherencias de residuos sólidos (incrustaciones), formación de productos corrosivos, adherencia de microorganismos (bio-incrustaciones). Antes de iniciar una limpieza química se deben analizar las incrustaciones. No se puede elaborar un procedimiento de limpieza química sin saber la composición de las incrustaciones.

Además, se debe conocer la composición material del objeto para excluir posibles incompatibilidades con el líquido de limpieza. Si fuera necesario, las uniones o ensamblajes deberían ser desmontados.

Se deberán llevar a cabo tests de solubilidad con muestras de incrustaciones para determinar el tipo de ácido, su concentración y temperatura necesarios.

Procedimiento estándar para limpiezas químicas:

En el área del agua en general, se puede proceder suponiendo que las incrustaciones serán de carbonato de calcio, fosfato de calcio y óxido de hierro, es decir, que son solubles en ácido.

La limpieza de las incrustaciones se lleva a cabo en tres pasos:

1- Acidificación.
2- Aclarado.
3- Neutralización – pasivación.

PASO 1: el agente limpiador más común y barato es el ácido clorhídrico. En general, se aplican concentraciones entre 3-8%. Para evitar el ataque sobre los materiales metálicos, es necesario aplicar inhibidores de corrosión. La composición de estas sustancias y, consecuentemente, su efecto depende del tipo de ácido y de los materiales.

Cuando se utiliza ácido clorhídrico, es necesaria la adición de LITHSOLVENT 621. La cantidad depende sobre todo de la temperatura y debe estar entre 2.5 – 5.0 g/l de LITHSOLVENT 621. La duración de la acidificación no debe exceder de 6 horas.

En presencia de acero austenítico (CrNi acero) se debe usar ácido fórmico o sulfámico en lugar de ácido clorhídrico. Los inhibidores adecuados son LITHSOLVENT CS o LITHSOLVENT 803. En contacto con el ácido clorhídrico, el acero austenítico puede ser dañado por corrosión y agrietamiento por corrosión.

Si las incrustaciones consisten principalmente en silicatos y óxidos de hierro, se deben añadir fluoruros a los correspondientes ácidos. La velocidad de disolución de dichas incrustaciones se verá altamente incrementada. Los inhibidores para os ácidos mezclados son los mismos que para los ácidos individuales.

Las partes de las plantas que sean galvanizadas se pueden limpiar sólo cuando las incrustaciones son solubles en una baja concentración de ácido fórmico (≤5%) a baja temperatura (<50ºC). En este caso debe aplicarse nuestro inhibidor especial LITHSOLVENT ZN.

PASO 2: Después de escurrir y retirar el ácido, el aparato debe ser aclarado con agua normal y desmineralizada (condensada) y esto hasta que no haya diferencias remarcables entre la composición del agua de aclarado que salga y el agua que entre. Esto se puede determinar midiendo la conductividad o el valor pH. La velocidad del agua de aclarado debería ser posiblemente alta para asegurar que aún los residuos de incrustaciones no disueltos puedan ser retirados del sistema.

PASO 3: Después del aclarado es necesario llevar a cabo una neutralización o pasivación. Para la neutralización se utiliza una solución acuosa de carbonato de sodio (Na2CO3) 1-2%, y/o una solución de sosa cáustica (NAOH) añadiendo 0,1-0,2% de KEBOSOL AN como activador. El KEBOSOL AN es una mezcla especial de surfactantes que reduce altamente la tensión interfacial agua/metal y asegura una rápida humectación de las superficies.

En caso de partes de plantas galvanizadas, la solución para la neutralización solo debería consistir en una solución de carbonato de sodio con KEBOSOL AN. Las soluciones de sosa cáustica son corrosivas para el zinc. Particularmente en la limpieza de las calderas, el procedimiento de neutralización – pasivación desarrollado por KEBO ha mostrado resultados excelentes.

La solución consiste en un 2% de hidróxido de sodio y 2% de KEBOPLEX SC. El pasivador KEBOPLEX SC contiene agentes secuestrantes, surfactantes, dispersantes, antiespumantes y solubilizadores. Después de aproximadamente 4 horas de exposición a esta solución a70-80ºC, una fina película de magnetita se forma en las superficies, lo cual se requiere en la operación de la caldera. Después de escurrir la solución pasivadora no se debería llevar a cabo un aclarado.

Limpieza química en la industria

LIMPIEZA QUÍMICA EN LA INDUSTRIA (I)
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